| Ridli's profileSi no vives como piensas...PhotosBlogLists | Help |
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October 17 Muerte lentaMuere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo
todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos. Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe. Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad. October 01 Tres PuertasUna sola puerta de tres, abierta. Una sola puerta. Enfrente, la montaña. Pasa la nube inmensa; toda suya... todo suyo. Huracanes de vientos; lluvia andante semiparalela y en todo el monte funerales alegres, naturales, de hojas muertas. Los cabellos terráqueos danzan todos iguales al son de trompetas invisibles que vienen de los mares. Llegó el otoño; llegó la muerte... ¡Mas no para todos! Hoy morirán hojas y animales. Mas no morirán para siempre y, en su transformación de mañana darán con más calor a la tierra, de su muerte, pasado mañana, brotes de espeanza. Y yo no he muerto. Me alegro de la lluvia y me alegro del viento. Si tengo frío, me caliento; si tengo miedo, ¡Que no lo tengo!, susurro y pienso... y para mañana ya me he comido mi pequeña ración de esperanza. Una sola puerta de tres, abierta. Una sola puerta inmensa. |
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